Pulseras de oro vegetal: una vuelta de muñeca, mil historias
En Sloweco trenzamos cada pulsera a mano con fibra de Capim Dourado, la «hierba dorada» que crece en Jalapão, Brasil. Semirrígidas y ajustables, se adaptan a cualquier muñeca sin cierres complicados: te la pones y ya está.
Cada modelo lleva el nombre de un lugar que nos enamoró —Ibiza, Tokio, Milán, Namibia— porque en cada pieza hay un poquito de viaje y de artesanía brasileña auténtica. Ese brillo dorado no es metal: es fibra vegetal natural, así que puedes llevarla puesta todos los días sin que pierda su luz.
¿Por qué una pulsera de oro vegetal?
Porque es hipoalergénica, ligera de verdad, y porque cada pieza es única —con las pequeñas variaciones que solo da lo hecho a mano.