Pendientes de oro vegetal: luz que se lleva puesta
En Sloweco trenzamos cada par de pendientes a mano con fibra de Capim Dourado, la «hierba dorada» que crece silvestre en Jalapão, Brasil. No es un metal precioso, es algo mejor: una fibra vegetal que brilla igual que el oro pero pesa como una pluma en tu oreja.
Cada modelo lleva el nombre de un lugar que nos inspiró —Caribe, Dubai, Praga, Nazaré— porque cada pieza tiene su propio carácter, igual que cada rincón del mundo. Los hay de presión y de gancho, en tamaños delicados o más statement, siempre con ese tono dorado natural que no se apaga.
¿Por qué elegir oro vegetal?
Porque es hipoalergénico y detrás de cada par hay manos artesanas. Una joya sostenible, de verdad.